Dee Dee Bridgewater (Memphis, 1959), compositora y cantante norteamericana afincada en París, es una de las artistas más poderosas, interesantes e innovadoras del panorama del jazz vocal contemporáneo. En la década de los 70 cantó con figuras de la talla de Sonny Rollins, Dizzy Gillespie o Dexter Gordon.
Su enorme caudal vocal está influenciado por figuras como Nancy Wilson o Sarah Vaughan, llegando a interpretar el papel de la mismísima Billie Holidey. En su nuevo disco demuestra la versatilidad de su creación musical.
En “Red Earth”, - tierra roja, en referencia la color del paisaje de Malí- Dee Dee Bridgewater busca sus raíces africanas, un país del que quedó fascinada tras un viaje y en el que conoció a gran cantidad de músicos. Allí encontró las profundas raíces del blues del delta del Mississipi donde creció. En la ciudad de Bamako ha compuesto y grabado buena parte de los temas de este brillante álbum, participando algunos de los grandes artistas malienses del momento: Toumani Diabté, Oumou Sangaré, Ramata Diakité, Baba Sissoko o Kassé Mady Diabté, por citar tan sólo unos pocos.
Un disco de sonoridad jazz impregnado de esencias africanas tan fascinantes como deslumbrantes.
Su enorme caudal vocal está influenciado por figuras como Nancy Wilson o Sarah Vaughan, llegando a interpretar el papel de la mismísima Billie Holidey. En su nuevo disco demuestra la versatilidad de su creación musical.
En “Red Earth”, - tierra roja, en referencia la color del paisaje de Malí- Dee Dee Bridgewater busca sus raíces africanas, un país del que quedó fascinada tras un viaje y en el que conoció a gran cantidad de músicos. Allí encontró las profundas raíces del blues del delta del Mississipi donde creció. En la ciudad de Bamako ha compuesto y grabado buena parte de los temas de este brillante álbum, participando algunos de los grandes artistas malienses del momento: Toumani Diabté, Oumou Sangaré, Ramata Diakité, Baba Sissoko o Kassé Mady Diabté, por citar tan sólo unos pocos.
Un disco de sonoridad jazz impregnado de esencias africanas tan fascinantes como deslumbrantes.
Fuente | Los Sonidos del Planeta Azul






